Historia de la Semana Santa Sevillana

La historia de la Semana Santa sevillana es importante no sólo por sus orígenes, también por el lugar donde se desarrolla. Sevilla es una ciudad que deslumbra a cualquiera que la visite los 365 días del año. Pero puede decirse que, llegada la primavera, Sevilla luce sus mejores galas.

Desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, sus calles están repletas de nazarenos, costaleros, penitentes y aroma a incienso. Creyentes y no creyentes disfrutan de estos días. Pues la Semana Santa de Sevilla es, a la vez, una demostración religiosa y un espectáculo artístico y etnográfico en el que se recogen los mayores logros de la imaginería.  

Historia de la Semana Santa Sevillana

Al parecer, el origen de la Semana Santa de Sevilla guarda relación directa con el nacimiento de las cofradías. Varios documentos históricos demuestran la existencia de hermandades en Sevilla desde el siglo XIII. Grupos de fieles que vivían la religiosidad de una manera discreta, en el interior de las capillas.

Nacimiento de la Semana Santa Sevillana

Se piensa que la primera procesión de Semana Santa de Sevilla se inició con el Vía Crucis a la Cruz del Campo. Se trata de una costumbre que instauró el Marqués de Tarifa quién, cuentan, quedó tan maravillado por el Vía Crucis de Jerusalén, que decidió hacerlo en Sevilla, el primer viernes de marzo.

El trayecto comenzaba en su residencia, la Casa de Pilatos, y llegaba hasta la Cruz del Campo. Este recorrido simbolizaba los 997 metros que Jesús caminó desde el pretorio de Pilatos hasta el Gólgota, lugar en el que fue crucificado.

Evolución

Las imágenes empezaron a procesionarse a mediados del siglo XVI, cuando el Concilio de Trento recomendó sacar pasos a la calle para llegar a más fieles.

El Cardenal Fernando Niño de Guevara ordenó en 1604 que las cofradías asistieran a la Catedral para hacer Estación de Penitencia; y que las hermandades del barrio de Triana lo hicieran a la Parroquia Mayor de Santa Ana, dadas las complicaciones que había para cruzar el río Guadalquivir.

Durante el siglo XIX, la Semana Santa de Sevilla sufrió diversos altibajos, derivados de la invasión francesa, desamortización de Mendizábal o la Revolución de 1868, entre otros. Pero, Luisa Fernanda de Borbón, consiguió impulsarla de nuevo. La restauración borbónica favoreció la aparición de nuevas hermandades y convirtió la Semana Santa de Sevilla en un reclamo turístico.

Origen de La Madrugá

La noche más especial de la Semana Santa de Sevilla es sin duda La Madrugá. A lo largo de los siglos, diversas cofradías han hecho su penitencia en la Madrugada. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad, esta jornada se iniciaba un poco antes del amanecer.

Hoy día La Madrugá se convierte en un punto neurálgico de esta semana y comienza con la medianoche y se extiende hasta el mediodía del día siguiente.

Para concluir, podemos decir que si interesante es conocer el arte de las diferentes hermandades y cofradías, más interesante es viajar y navegar por los entresijos de la historia, pues actúan no sólo como reflejo de la sociedad del momento sino también como explicativo de cómo ha crecido y vivido esta ciudad.

La historia de la Semana Santa Sevillana esta repleta de tradición. Si te ha gustado esta noticia, no dudes en leer “400 aniversario del Cristo de la Fundación”

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